CHIHUAHUA, CHIH. — La decisión del Gobierno Federal de mantener bajo reserva, durante un periodo de cinco años, la información referente a la respuesta diplomática de Estados Unidos tras la presunta incursión de agentes de la CIA en territorio chihuahuense, ha generado fuertes críticas por parte de los legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) en el estado.
La diputada local Xóchitl Contreras calificó esta determinación como un retroceso en la transparencia prometida por el gobierno actual, señalando que el lema de «no mentir, no robar y no traicionar» ha sido sustituido por prácticas de opacidad. Por su parte, el coordinador de la bancada panista en el Congreso del Estado, Alfredo Chávez Madrid, fue más allá al acusar a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de aplicar un «descontón a la transparencia» para ocultar la respuesta de Washington.
Las dudas sobre el actuar federal
Ambos legisladores cuestionaron los motivos detrás de la clasificación de estos documentos, planteando que la reserva de cinco años parece diseñada para evitar el costo político durante el resto del sexenio.
Alfredo Chávez sostuvo que el trasfondo de esta negativa a informar apunta a dos escenarios comprometedores para la administración federal:
- Conocimiento previo: Que el Gobierno Federal estuviera al tanto de las operaciones de la CIA y decidiera no intervenir, dejando a Chihuahua desamparado frente al crimen organizado.
- Incapacidad operativa: Que el reporte estadounidense evidencie la falta de capacidad y el abandono de las fuerzas federales en la seguridad de la entidad, forzando una intervención extranjera por el vacío de poder.
«Si no hay nada que ocultar, ¿por qué esconder la información? ¿A quién protege esa reserva: a México o al propio Gobierno?», cuestionó Xóchitl Contreras, añadiendo que los mexicanos merecen respuestas claras en lugar de expedientes clasificados.
Críticas a la soberanía y doble moral
El diputado Alfredo Chávez señaló una «doble moral» en el discurso oficialista, contrastando la postura «bravucona» que el régimen adoptó al inicio del escándalo contra las autoridades locales, frente a la «sumisión silenciosa» adoptada ahora ante el gobierno estadounidense.
«Frente a los gringos, el discurso soberanista de Morena se dobló completito. Pasaron del grito patriótico a la sumisión silenciosa en un parpadeo», afirmó Chávez, quien además sostuvo que el Gobierno del Estado tuvo que intervenir en la Sierra ante la inacción de la federación.
Finalmente, los legisladores hicieron un llamado enérgico a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum para que abandone el hermetismo, bajo el argumento de que la soberanía nacional no debe ser utilizada como un eslogan político, sino como un principio que exige rendición de cuentas ante la ciudadanía.

