La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó haber exonerado a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por la participación de agentes estadounidenses vinculados con la CIA en un operativo realizado en la Sierra Tarahumara sin autorización federal, y rechazó que exista un acuerdo político para que el exfiscal César Jáuregui Moreno sea el único responsable por los hechos.
Durante su conferencia, la mandataria federal abordó el proceso judicial contra Jáuregui, acusado de traición a la patria por su presunta responsabilidad en la participación de agentes extranjeros en el operativo de El Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua, donde murieron cuatro personas, entre ellas dos ciudadanos estadounidenses y dos elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
Sheinbaum sostuvo que su gobierno no ha negociado con la gobernadora para dirigir las investigaciones contra una sola persona y afirmó que la procuración de justicia debe mantenerse al margen de los acuerdos políticos.
“Para decirlo con absoluta claridad, la justicia está por encima de la política, nosotros no hacemos pactos políticos con la justicia. La política no debe judicializarse, pero tampoco debe judicializarse la política”, expresó.
La presidenta insistió en que no existe ningún pacto con Campos para encarcelar a Jáuregui ni para eximir de responsabilidad a otros posibles involucrados. Añadió que la investigación debe continuar conforme a los elementos que encuentren las autoridades y que corresponde a la ciudadanía evaluar el desarrollo del caso.
Sobre la acusación de traición a la patria, Sheinbaum señaló que se trata de un delito que, según sus declaraciones, no se había presentado en aproximadamente un siglo. Afirmó que las autoridades federales encontraron elementos para considerar que Jáuregui habría incumplido disposiciones legales, por lo que el procedimiento judicial sigue su curso.
La mandataria también sostuvo que las posibles violaciones a la Ley de Seguridad Nacional relacionadas con la intervención de agentes extranjeros deben analizarse desde el ámbito jurídico y no como parte de una confrontación política.
En otro tema, Sheinbaum respondió a las declaraciones del dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, quien acusó a gobiernos estatales encabezados por Morena de tener vínculos con el narcotráfico. La presidenta calificó esos señalamientos como una muestra de “no tener memoria ni decencia”.
Afirmó que su gobierno coincide en que no debe existir ninguna relación entre funcionarios y grupos del crimen organizado, pero cuestionó que el dirigente panista haga esas acusaciones. “Es no tener memoria ni decencia”, reiteró, al rechazar los señalamientos contra los gobiernos morenistas.

