En un acto que fusionó la formalidad institucional con la riqueza espiritual y cultural de la Sierra Tarahumara, la comunidad de Creel presenció la ceremonia de cambio de director en la Clínica Regional de Salud.
Antes de cualquier protocolo, el aroma del incienso impregnó el ambiente. Los asistentes participaron en una curación ceremonial, donde el humo sagrado purificó el espacio y envolvió a autoridades, personal médico e invitados, simbolizando armonía y buenos deseos para la nueva etapa.
La ceremonia continuó con una ofrenda a los cuatro puntos cardinales, un ritual que evocó la conexión con la tierra y la visión espiritual de los pueblos originarios. Este momento solemne no solo marcó el relevo de un cargo, sino la bendición de una gran responsabilidad.
Posteriormente, se celebró una misa al aire libre, bajo el cielo de Creel, reforzando el sentido comunitario del encuentro. Entre plegarias y mensajes de esperanza, se encomendó la labor del nuevo titular y el bienestar de quienes buscan atención en la institución.
La jornada concluyó con una comida típica regional rarámuri, compartida en un ambiente de cercanía. Los sabores de la región simbolizaron la unión, la identidad y el respeto por las raíces, valores fundamentales para la salud y la comunidad.
En este marco lleno de simbolismo y calidez, fue presentado como nuevo titular de la Clínica Regional de Salud en Creel el padre jesuita Alejandro Cancino, quien asume esta encomienda en una jornada que destacó por la integración de la cultura y la espiritualidad en el inicio de su gestión.

