Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral de la Cámara de Diputados aprobaron el dictamen de la reforma constitucional en materia electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 45 votos a favor y 39 en contra, sin abstenciones, por lo que el proyecto fue turnado a la Mesa Directiva para su programación en el Pleno.
En la Comisión de Puntos Constitucionales el dictamen obtuvo 25 votos a favor y 21 en contra, mientras que en la de Reforma Política-Electoral fue avalado con 20 votos a favor y 18 en contra. El presidente de Puntos Constitucionales, el diputado Leonel Godoy Rangel, informó que las reservas al proyecto se presentarán durante la discusión en el Pleno.
El dictamen plantea diversas modificaciones al sistema electoral, entre ellas la prohibición de que partidos, precandidatos o candidatos reciban recursos provenientes de gobiernos, organismos o personas extranjeras, así como de actividades ilícitas. También establece que las aportaciones privadas deberán realizarse únicamente por personas físicas mexicanas a través del sistema financiero nacional y ser reportadas al Instituto Nacional Electoral para su fiscalización.
La propuesta además redefine el esquema de 200 diputaciones de representación proporcional, de las cuales 100 se asignarían a los candidatos que no ganaron su distrito pero obtuvieron los mejores porcentajes de votación, y otras 100 se elegirían mediante votación directa en cinco circunscripciones regionales, incluyendo representación de mexicanos residentes en el extranjero.
Entre otros puntos, la reforma contempla etiquetar contenidos electorales generados con inteligencia artificial, ampliar mecanismos de democracia directa como consultas populares y permitir el uso de tecnologías digitales para la emisión del voto en estos ejercicios. También prevé que, durante las campañas, el INE disponga de 35 minutos diarios en radio y televisión para la difusión de mensajes políticos.
Durante el debate en comisiones, legisladores de Movimiento Regeneración Nacional defendieron la reforma al señalar que busca un sistema electoral más austero, con mayor control del financiamiento y un vínculo más directo entre representantes y ciudadanía.
En contraste, diputados de Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano criticaron la iniciativa al considerar que se elaboró sin consenso entre las fuerzas políticas y que no atiende problemas como la intervención del crimen organizado en los procesos electorales.
Por su parte, legisladores del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México señalaron que, aunque coinciden con algunos objetivos de la reforma, decidieron no respaldar el dictamen al considerar que aún puede fortalecerse para garantizar mayor equidad en la competencia democrática.

