La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, reconoció que el combate al crimen organizado en la zona serrana del estado ha generado desplazamiento forzado de familias, y confirmó que recientemente fueron atendidas personas que abandonaron la comunidad de Atascaderos, en el municipio de Guadalupe y Calvo.
Durante una gira de trabajo en Hidalgo del Parral, donde encabezó la entrega de apoyos a instituciones educativas como parte del programa “Juntos Construimos” e inauguró un hospital de Gineco-Obstetricia, la mandataria estatal abordó el tema ante medios de comunicación.
Señaló que, tras su salida de Atascaderos, las personas desplazadas fueron recibidas por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, presidida por Norma Ledezma, y que actualmente se les brinda apoyo en materia de alimentación y vivienda.
“Sabemos lo que genera la situación, el combate al crimen organizado”, expresó la gobernadora al referirse a las causas que originaron el desplazamiento en esa región serrana.
Asimismo, informó que se trabaja de manera coordinada con la alcaldesa de Guadalupe y Calvo, Ana Laura González Ábrego, para la instalación de un subcentro Centinela, con el objetivo de fortalecer la vigilancia y mejorar la protección de los habitantes.
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