El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela denunció este viernes una “gravísima agresión militar” atribuida al actual Gobierno de los Estados Unidos de América, la cual —según un comunicado oficial— habría sido ejecutada contra objetivos civiles y militares en la ciudad de Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
En un pronunciamiento difundido por las autoridades venezolanas, el Ejecutivo calificó los hechos como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los artículos que establecen el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza.
De acuerdo con el documento, la acción militar representa una amenaza directa a la paz y la estabilidad internacional, especialmente en América Latina y el Caribe, y pone en riesgo la vida de millones de personas. Señalamientos sobre el objetivo del ataque
El comunicado oficialista sostiene que el objetivo de la presunta agresión sería apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular su petróleo y minerales, así como quebrantar por la fuerza la independencia política del país. El Gobierno venezolano afirmó que estos intentos responden a una estrategia de “guerra de carácter colonial” orientada a forzar un cambio de régimen, lo que —según el texto— ha fracasado en el pasado y volverá a fracasar.
El mensaje oficial recurre también a referencias históricas, evocando la resistencia venezolana desde la independencia en 1811 y el episodio del bloqueo naval de 1902, para subrayar que el país ha enfrentado previamente intervenciones extranjeras.
En el comunicado, el Gobierno hizo un llamado a la movilización nacional, convocando a las fuerzas sociales y políticas del país a rechazar la agresión denunciada.
Asimismo, aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en conjunto con otros cuerpos de seguridad, se encuentra desplegada para garantizar la soberanía y el orden interno. Como parte de las medidas anunciadas, el presidente Nicolás Maduro ordenó la implementación de un Decreto de estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, con el objetivo —según el texto— de proteger los derechos de la población, asegurar el funcionamiento de las instituciones y activar los mecanismos de defensa previstos en la legislación venezolana.
De igual forma, se dispuso el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los órganos de dirección correspondientes en estados y municipios.
Acciones diplomáticas y defensa internacional
El Gobierno venezolano informó que elevará denuncias formales ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de las Naciones Unidas, la CELAC y el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), con el fin de solicitar una condena internacional y exigir responsabilidades al Gobierno estadounidense.
El comunicado concluye señalando que Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa, conforme al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, y convoca a los pueblos y gobiernos del mundo a manifestar solidaridad frente a lo que califica como una agresión imperial.

