Por Luis Godina
En Chihuahua, ya nadie se chupa el dedo. El proceso para elegir al nuevo titular de la CEDH huele raro: de 18 aspirantes en entrevistas (13 mujeres y solo 5 hombres), rumores en pasillos del Congreso dicen que priorizan a una mujer, sin importar si es la más calificada. Así de simple: no cuenta el mérito, solo el género. ¿Para qué el circo de entrevistas si todo parece predeterminado? La CEDH debería ser autónoma, no botín político. A la gente no le importa si dirige hombre o mujer; quiere resultados: defensa real de víctimas, no abusos ignorados. Si se confirma, seguiremos con recomendaciones inútiles y casos empolvados. Ya basta: Chihuahua necesita un perfil nuevo, independiente, con visión amplia, que escuche al pueblo y confronte al poder. No más simulación ni dedazos. La CEDH es del pueblo, no de partidos. ¡Merecemos cambio real!

