El expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), rompió su silencio y se pronunció con firmeza sobre la dramática intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su traslado a territorio estadounidense.
La operación ha sido ampliamente condenada por gobiernos de América Latina y potencias extranjeras por considerarse una violación a la soberanía de Venezuela.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, el líder político, quien actualmente se mantiene retirado de la vida pública, calificó la acción como un “prepotente atentado contra la soberanía del pueblo de Venezuela” y calificó la captura de Maduro como un “secuestro” perpetrado por el gobierno de Estados Unidos. “Estoy retirado de la política, pero mis convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente”, escribió López Obrador, evocando principios históricos de no intervención y respeto a los derechos de los pueblos. López Obrador también apeló a figuras históricas como Simón Bolívar y Abraham Lincoln, argumentando que ninguno de ellos aceptaría que un gobierno extranjero usara la fuerza con fines de imposición política o militar.
La postura de AMLO se alinea con la del gobierno de Claudia Sheinbaum, quien, junto con otros líderes de la región, ha condenado enérgicamente la intervención militar y exigido respeto al derecho internacional, exhortando a que las soluciones se busquen por la vía diplomática y no mediante acciones armadas.
En su mensaje dirigido al presidente estadounidense Donald Trump, López Obrador lo instó a actuar con prudencia y a no dejarse llevar por lógicas belicistas, recordando que la política “no es imposición”.
El pronunciamiento se produce en un momento de alta tensión internacional. La operación estadounidense ha provocado críticas de diversos países, incluidos Brasil y otros gobiernos latinoamericanos, que han considerado la intervención una grave transgresión de los principios de soberanía e integridad territorial, mientras que algunos sectores de la oposición venezolana han celebrado la detención de Maduro como un paso hacia el fin de su régimen. La postura de López Obrador reaviva el tradicional principio de no intervención de la política exterior mexicana, una política que ha guiado al país desde hace décadas y que en su gobierno fue reafirmada en varios momentos de la crisis venezolana, destacando siempre el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias.

