Madre buscadora juarense sienta en el banquillo de acusados al Estado Mexicano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos
Redacción
Norma Andrade denunció negligencia en el feminicidio de su hija Lilia Alejandra García, asesinada en febrero de 2001, en tiempos del Campo Algodonero
Una larga espera de casi un cuarto de siglo concluyó ayer para Norma Andrade, cuando se presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en San José de Costa Rica.
La larga espera de esta madre de Lilia Alejandra García Andrade concluyó, cuando en calidad de declarante, denunció los múltiples atentados a los que ha sobrevivido y las más de 30 amenazas, persecuciones e intentos de terminar con su vida en la búsqueda de justicia durante los últimos 24 años para su hija.
«La primer bala con la que se me atacó quedó a escasos milímetros del corazón, a pesar de ello las carpetas sobre estos atentados están archivadas porque se clasificaron como lesiones», declaró ante la jueza Verónica Gómez.
El motivo de su presencia en Centroamérica fue sentar al Estado mexicano frente a los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el asesinato y tortura sexual contra su hija en Ciudad Juárez, asi como la deficiente investigación, las violaciones a los derechos humanos. Pero, sobre todo, señaló con índice de fuego, “por la violencia feminicida que desde hace años se vive en México por completo y, ya no es solo por Alejandra, es por todas”.
Lilia Alejandra García Andrade
Durante la época del caso Algodonero en el año 2001, la hija de Norma Andrade desapareció el Día del Amor y la Amistad; salió de su casa temprano a trabajar y no regresó.
Al día siguiente Norma fue a la Fiscalía a denunciar su desaparición y, desde que le dijeron que tenían que pasar 72 horas para buscarla, supo con crudeza que no la iban a dar con su paradero.
La negligencia ocasionó que el cadáver de Alejandra fuera descubierto en terreno baldío, a unos 500 metros del domicilio de una vecina que reportó una noche anterior, haber visto a unos sujetos golpear y maltratar a una jovencita semidesnuda.
Para Norma Andrade esta audiencia puede servir para analizar la sentencia del Campo Algodonero, emitida en 2009, desde un contexto nacional en el que las medidas aplicadas, no solo no reducen la violencia en contra de las mujeres, sino que esta se ha incrementado de manera exponencial desde la condena anterior.
Fuentes de Información: Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social y El País
